Pastas artesanales, pescados frescos y una cava de vinos que guía cada mesa, como Virgilio guió a Dante.
Casa Virgilio toma su nombre del poeta que acompañó a Dante en su travesía: alguien que conoce el camino y elige mostrártelo con calma. Así entendemos la mesa — sin apuro, con recomendaciones honestas y porciones que no dejan a nadie a mitad de camino.
La cocina se concentra en pocas cosas hechas con cuidado: pasta fresca de elaboración propia y pescado del día, elegido según lo que llega bueno esa semana.
— la carta cambia, el criterio no.
Cada etiqueta de nuestra cava fue elegida a mano, no comprada por volumen. Vinos argentinos y de autor pensados para acompañar cada plato, con recomendaciones directas de la mesa — sin vender más de lo necesario.
* Confirmar horarios exactos — placeholder a ajustar.